La Madera y sus propiedades

La madera proviene de los árboles, por eso puede tener determinadas cualidades y defectos, dependiendo del árbol de donde provenga.

La madera tiene una compleja estructura natural, diseñada para servir a las necesidades funcionales de un árbol en vida.

El conocimiento sobre la naturaleza de la madera, características y comportamiento, es necesario para establecer y efectuar un buen uso de este material. Para realizar una construcción en madera debemos realizar una acertada gestión y correcta utilización del material.

En el mercado podemos encontrar gran variedad de maderas, las más comercializadas son la madera aserrada y cepillada, las molduras de madera, las maderas laminadas y las reconstituidas.

1.- Propiedades de la Madera.

La madera posee una serie de características que la definen, como su durabilidad, calidad, restistencia, etc. Se puede emplear para múltiples usos.

Es un material anisotrópico, según según sea el plano o dirección que se considere respecto a la dirección longitudinal de sus fibras y anillos de crecimiento, el comportamiento tanto físico como mecánico del material, presenta resultados dispares y diferenciados.

Es un material muy resistente, idóneo para su trabajo a tracción por su estructura direccional.

Es un material flexible, se puede doblar o curvar mediante calor, humedad, o presión. Se dobla con más facilidad la madera joven que la vieja, la madera verde que la seca. Las maderas duras son menos flexibles que las blandas.

Es un material duro, mientras mayor densidad tenga mayor será la dureza que posea. La humedad influye de manera negativa en la dureza de la madera, al igual que el calor que al resecarla la vuelve débil.

2.- Defectos en la Madera.

3.- Enemigos de la Madera.

4.- Clases de Madera.

5.- Cuidados de Piezas de Madera para su almacenamiento.

Para que la madera no se deforme en su almacenamiente debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones: almacenar la madera de forma encastillada, sin exposición directa al sol, evitando los ambientes húmdedos y el contacto directo de la madera con el suelo.

6.- Secado de la Madera.

Para poder utilizar la madera en construcción o para el interior de las viviendas ésta debe estar completamente seca.

La madera seca es más resistente, tiene mayor estabilidad, pesa menos disminuyendo así su gasto en transportarla, mejora la resistencia de abrasivos, barnices, tintes, etc, aumenta la retención de clavos y tornillos, se corta y pule mejor, aumenta la resistencia de pegado, etc.

El secado de la madera se puede hacer al aire libre o en horno.

El secado al aire libre se efectúa encastillando la madera bajo cubiertas protectoras contra el sol directo, permitiendo la circulación de aire en un ambiente de temperatura y humedad relativa. El proceso es lento y poco efectivo.

El secado en horno se realiza secando la madera en cámaras especiales (hornos), en los cuales se manejan variables de presión, humedad y temperatura (80 a 90 ºC). El proceso es rápido y establecer el grado de humedad deseado. Tiene la desventaja de ser un proceso que puede provocar fisuras, grietas, arqueaduras y torceduras en la madera, dependiendo del procedimiento y la especie.